Buscar en este blog

Una breve historia del homeschooling

Este articulo es del Ministerio de Apologetica e Investigacion

Una breve historia del homeschooling en los Estados Unidos


Por, Dr. Brian D. Ray


Período colonial

La educación llevada a cabo en el hogar es milenaria. Ha sido la norma alrededor del mundo durante la mayor parte de la humanidad.
Durante el período colonial, en los Estados Unidos, la familia, esto es, padres y hermanos, formaban parte del ambiente educacional normal, fundamental y predominante para la mayoría de los hijos. Es casi que imposible contar con estadísticas exactas o porcentajes con relación a cuántos niños de edad escolar dedicaban más de su tiempo en la educación basada en el hogar que en la educación basada en una escuela o colegio. La evidencia sugiere que la gran mayoría fueron educados principalmente en el hogar, y esto incluía instrucciones en lectura, escritura, aritmética, fe, moral y relaciones interpersonales o habilidades sociales. La tutoría, particularmente en la casa del niño, fue también, bastante común en la época colonial (Gordon y Gordon 1990, páginas 245-273).
Los historiadores han encontrado que era bastante probable que los niños de la colonia fueran enseñados a leer en el hogar así como también en la escuela. Como observan dos estudiantes de enseñanza tutorial: “La educación doméstica (a saber, la educación basada en el hogar, homeschooling) era común entre los años 1600 y 1700” (Gordon y Gordon 1990, páginas 245). El historiador Lawrence Cremin, clara y detalladamente explica la centralidad de la familia en la educación colonial: “Los colonos eran herederos de las tradiciones renacentistas enfatizando la centralidad familiar como la principal agencia de la asociación humana y de educación…” (Cremin 1970, pág. 124). Con relación a los pueblos de Nueva Inglaterra, donde la densidad poblacional era tal, que los hogares…
  • “… ofrecían una amplia oportunidad para la interacción social entre los miembros de familias diferentes y para patrocinio común de iglesia y colegios de acceso fácil. Allí, había ideología antes que geografía, lo que estableció la primacía de la familia; los puritanos consideraban la familia como la unidad básica de la iglesia y de los territorios autónomos (commonwealth), y en definitiva, el semillero de la santidad” (Cremin 1970, páginas 135-136).
En otras palabras, creer y comprometerse acerca de la importancia bíblica y papel de la familia los motivaba para sostener una educación basada en el hogar como el centro de la instrucción y educación de los hijos. En esas líneas, otro historiador dio a entender claramente, que la norma en la época colonial, los padres eran, principalmente, los instructores académicos de sus hijos: “De hecho, a mediados del siglo 19, el papel de los colegios se había expandido hasta el punto que muchas de las tareas educativas inicialmente, asignadas a los padres, tales como enseñar a los hijos el alfabeto y cómo leer, se volvió responsabilidad de los colegios” (Vinovskis 1995, páginas 14-15).
Los registros de muchos historiadores dejan claro que además, de leer, escribir, aprender aritmética, comercio y formación profesional, los padres siempre estaban instruyendo a sus hijos en valores, moral, conducta, y todo lo relacionado con la fe. La piedad era una parte integral de ese tejido y trama en la educación de un niño” (Cremin 1970, páginas 129-132). Para ilustrarlo, una forma muy común de enseñar a leer era, usando la Biblia o los catecismos tanto para lectura individual como para la lectura en voz alta, individualmente o al unísono. Además, “… la piedad incorpora civismo…” y “… las virtudes cardinales y su aplicación en los asuntos humanos…” (Cremin 1970, página 131).
Es complicada, y probablemente inútil, la tarea de intentar determinar qué porcentaje de niños en los tiempos coloniales asistía a un colegio, y de esos, el número de días que asistían al año y el número de horas al día. ¿Qué parte de la educación de todos los niños fue dirigida en casa contra la que fue dirigida en el colegio? Por todos los registros, parece que el predominio de la gran mayoría de los niños en esos siete días a la semana y durante el día, se basaba en la educación en casa.


Los años 1800 hasta mediados de los 90

La educación basada en casa continuó siendo común en la mayoría del tiempo en la viva de muchos niños a través del siglo 19. Según una estimación, en 1870, sólo cerca del 65%, entre edades de 5 a 17 años, estuvieron matriculados en escuelas elementales y secundarias (un porcentaje más alto asistió al nivel elemental), y el número promedio de días que el alumno promedio asistió el colegio por año, fue sólo del 78% (Departamento de Educación de los Estados Unidos 2010, páginas 63-64). Existe evidencia que muchos de esos días de colegio duraban sólo unas pocas horas. Es probable que muchos niños permanecieran en casa con otros miembros de sus familias, los otros 287 días por año. Durante el siglo 19, “…. El colegio era una institución voluntaria y casual; la asistencia variaba enormemente de día a día y de estación a estación…” (Tyack 1974, página 16.) Para todos los niños, si asistían o no al colegio, la educación, o el aprendizaje por el libro, era sólo una pequeña parte y con frecuencia una parte casual del total de la educación de un niño debido a que él,
  • “… adquiría sus valores y habilidades de su familia y de vecinos de todas las edades y condiciones. El plan de estudios (currículo) vocacional era el trabajo en la granja o en la tienda del artesano o en la tienda de la esquina; la instrucción cívica y moral provenía mayormente de la iglesia u hogar o de los alrededores del pueblo donde las personas se reunían a chismear o hablar de política. Un niño en crecimiento en tal comunidad, podría ver el trabajo-la familia-la religión-la recreación-el colegio, como un sistema relacionado orgánicamente de relaciones humanas” (Tyack, 1974, página 15).
Como lo arregló Ray (2005, páginas 122-125), la anterior cita de Yack captura excepcionalmente y verazmente lo que la mayoría de padres actuales de educar en casa y defensores, explicarían como la esencia de la educación basada en el hogar liderada por padres (o el homeschooling) (Harris 1988; Klicka 1992). Esto no quiere decir que estos defensores apoyarían la escolarización de niños durante la época descrita, sino sólo que tal “sistema relacionado orgánicamente” es lo que ellos conciben como buena educación.
Después vinieron más inmigrantes, otras características de la vida estadounidense, y el gran impulso de los “colegios comunes”. Horace Mann y muchos otros planificaron usar el colegio común, bajo el control del gobierno, al principio con control del gobierno local, como un instrumento para crear una nueva filosofía pública, “… a ser compartida por los estadounidenses de todo origen y convicción” (Cremin 1961, páginas 10-11). Lo que se convirtió en fervor por el estado, condicionando el pensamiento y conducta de los ciudadanos, tendría un impacto masivo en la educación basada en casa, porque Mann y otros abandonaron la idea de cambiar a la sociedad afectando los adultos y decidiendo ir por los corazones y mentes de los niños: “Los hombres son hechos de hierro, pero los niños son de cera” (Glenn 1988, página 79.) Ellos querían construir, por medio de la enseñanza manejada por el estado, una nueva visión y práctica impulsada por el entendimiento de ellos del buen estadounidense y la sociedad buena. “El objetivo de este sistema controlado por el estado de la educación popular tuvo poco que hacer con los objetivos económicos o igualitarios; era el dar forma a los ciudadanos futuros a un modelo común”, con los niños separados de sus familias y las iglesias, para que los colegios educaran ciudadanos que se ajustaran correctamente para el estado (Glenn 1988, página 76).
A todo lo ancho de la sociedad, se produjo una batalla, con muchos, oponiéndose a tal plan (Ball 1994; Carper y Hunt 2007). La principal preocupación de muchos, “… era con el potencial de una concentración inapropiada, en las manos del estado, de responsabilidad e iniciativa para definir los objetivos de la educación y por lo tanto, del carácter y convicciones de la nueva generación” (Glenn 1988, página 121). Aquellos que defendían el control del estado dominaron finalmente, y las escuelas cristianas y católico romanas, “… eran vistas cada vez más como antiestadounidenses y divisivas” en 1870 (Carper y Hunt, 1007, página 200).


Mediados del siglo 20

Por el año 1970, el homeschooling estaba casi en decadencia; un estimado del 87%, en edades comprendidas entre los 5 y los 17 años estaban inscritos en los colegios públicos, y su promedio de asistencia era de 162 días al año (Departamento de Educación de los Estados Unidos, 2010, páginas 63-64), y casi todos los demás, estaban en colegios privados. Al mismo tiempo, el control de los colegios públicos se movía hacia un fuerte control a nivel estatal. Hacia 1980, el nivel de control federal sobre los colegios públicos se manifestó cada vez más. Patricia Lines, una estudiante del moderno movimiento de homeschooling, estima que hacia finales de los 70, en los Estados Unidos, habían sólo cerca de 13.000 estudiantes educados en casa, cerca del 0.3 % de los niños de edad escolar en ese tiempo. Los padres, cristianos u otros, actuando diariamente, como maestros principales e instructores morales de sus hijos, habían, fundamentalmente, muerto (Lines 1990).


Suelo fértil para un renacimiento de la educación en el hogar

A mediados del siglo, muchos eruditos y una gran parte de la comunidad cristiana estaban convencidos que el humanismo secular se había convertido en una fuerza muy fuerte, por lo menos, dentro de las escuelas públicas manejadas por el estado, que cualquiera de los grandes grupos religiosos. Como observaron dos historiadores estadounidenses: “Sin embargo, a mediados de los 60, una permanente decepción con el desarrollo de la secularización de la educación pública, la profundización de la preocupación de las tendencias de la cultura estadounidense relacionada a las drogas, el sexo, y desorden; una fe evangélica renaciente… hizo estallar el incremento fenomenal en el número de escuelas cristianas de día” (Carper y Hunt, 2007, páginas 201-203).
Por ese tiempo, las cosas empezaron a cambiar en la forma como cambian los paradigmas entre los evangélicos, la conciencia de los cristianos, de la Sola Escritura (es decir, la sola Escritura como la única regla de fe y práctica.) El lógico y teólogo Gordon Clark, en un discurso en 1995, presentó lo siguiente: “La estrategia del humanista es ocupar el tiempo y la atención de los niños, hasta el punto que ellos, no tendrán la oportunidad de escuchar el evangelio. Los colegios públicos, con la asistencia obligatoria serán usados para inculcar el secularismo” (Clark, 2009, página 2.) Unos pocos años más tarde, el teólogo anglicano, Harry Blamires, proclamó lo siguiente: “No existe ya más una mente cristiana” (Blamires, 1963, página 3.) Posteriormente, discutió la desaparición del cristianismo en la educación. En “El carácter mesiánico de la educación en los Estados Unidos”, el teólogo Rousas Rushdoony, enfatizó que toda la educación es, fundamentalmente religiosa. Además, escribió:
  • “La educación controlada por el estado asume cada vez más, que (1) el niño es el niño del estado, o la propiedad del estado, que por lo tanto, puede interferir ampliamente con la autoridad paterna. (2) El “sacerdocio” de educadores del estado están en mejores condiciones para educar al niño y prepararlo para la vida, visto como la vida controlada por el estado. (3) La educación controlada por el estado es sólo “objetiva” y por tanto, cierta, el estado teniendo la imparcialidad y trascendencia de un dios. La educación controlada por el estado es pues, la entrada a la verdadera catolicidad de la religión civil del estado moderno. Es el ideal religioso de la revolución francesa alcanzada” (Rushdoony, 1963, página 323).
Muchos ven a Rushdoony como una inspiración temprana detrás del movimiento del homeschooling (Edgar, 2001.) Otro teólogo, Francis Schaeffer, advirtió a sus hermanos acerca de los colegios públicos: “En los Estados Unidos, el punto de vista materialista y humanista, está siendo enseñado ampliamente en la mayoría de los colegios del estado”, y para dominar a la sociedad, el objetivo especial de los humanistas, es la escuela (Schaeffer, 1982, páginas 11, 113).
Además, los cristianos fueron tomando conciencia de la investigación que describió y explicó el tratamiento negativo, en los colegios públicos, de la perspectiva bíblica y los valores ampliamente sostenidos de los aspectos de los Estados Unidos que respetaron. Por ejemplo, el trabajo integral del investigador Paul Vitz examinó: “… como los valores religiosos y tradicionales son representados en el currículo del colegio público de hoy…” y reportó que, “… la conclusión general de los estudios, es que los libros de texto del colegio público presentan una representación partidista tanto de la religión como de los muchos valores tradicionales”, y que, de muchas formas, la religión es ignorada o tratada como si fuera poco importante en las vidas de los estadounidenses (Vitz, 1985, página 1.) Casi al mismo tiempo, las audiencias públicas sostenidas por el gobierno, revelaron que,
  • “… los padres, los profesores de escuelas públicas, y ciudadanos interesados explicaron con lujos de detalles, sus relatos como testigos del abuso sicológico de los niños en los colegios públicos. Ellos relataron cómo los cursos en los salones de clase, confundían a los estudiantes acerca de la vida, de las normas de conducta, acerca de las escogencias morales, acerca de las lealtades religiosas, y acerca de relaciones con los padres y colegas… Estas audiencias explican cómo los colegios han aislado a los hijos de sus padres, de la moralidad tradicional como los diez mandamientos y de nuestra herencia estadounidense” (Schlafly, 1984, páginas 11-12).
Muchos cristianos estaban examinando cuidadosamente la norma en la vida estadounidense, enviando hijos lejos de casa todo el día para ser enseñados por adultos que siempre fueron vistos como extraños en un lugar llamado colegio público.


Renacimiento enfocado en la educación basada en el hogar

Algo de tiempo después de la expansión rápida de los colegios cristianos de hoy día, más conversaciones surgieron sobre educar a los niños en lugares que no sean colegios institucionales. Por ejemplo, Paul Lindstrom y “Christian Liberty Academy Satellite Schools” (CLASS), en 1967, empezaron a promover la enseñanza de los padres a sus hijos, usando materiales de CLASS, y la organización continúa sirviendo a los padres que practican homeschooling hoy (CLASS, 2008). Un número creciente de escritores populares estuvieron también sopesando el estado de la educación pública y lo que los cristianos tenían qué hacer. Por ejemplo, un crítico advirtió: “Los profesores de colegios públicos… se han convertido en militantes politizados y son ahora, los más activos y poderosos defensores de las agendas políticas y sociales de la izquierda radical”, y el “… la cosmovisión humanista domina ahora la educación pública en los Estados Unidos tan completamente, que el único escape es el colegio privado o el colegio en casa” (Blumenfeld, 1984, páginas x, 261).
Gregg Harris, una figura importante en el naciente movimiento de enseñanza en el hogar, empezó enseñando, por medio de talleres, sobre educación en el hogar en los Estados Unidos en 1981, y publicó el libro, “The Christian Home School”, en 1988. En 1982, James Dobson, dos veces entrevistado por expertos en educación –quien promovió alternativas a la educación convencional, basadas en la familia– en su ampliamente escuchado programa Enfoque en la Familia, llamando estos programas, la atención de muchos padres en la comunidad cristiana. Además, el autor ha conocido un número de cristianos alrededor de los Estados Unidos, que afirman que enseñaron a sus hijos o que decidieron enseñarles en casa, durante 1970 y 1980, antes de que hubieran escuchado del homeschooling. Muchos cristianos piensan que Dios está trabajando en forma sobrenatural en los corazones y mentes de los creyentes, motivándoles a participar en la educación basada en el hogar para el avance del reino de Dios.
El movimiento homeschooling estalló en los Estados Unidos durante 1980 y 1990. Hoy día, está compuesto por cerca de 2,2 millones de niños en los niveles de grado de Kínder a 12 (Ray, 2015).


Escolaridad y educación

Con el tiempo, parece que escolaridad y educación se han fusionado cada vez más en su significado. De un lado, lo que significa la misma cosa no nos ayuda en saber cómo usarlas. De otro lado, la fusión de significados confirma la idea de que toda escolaridad, involucra educación.
El colegio es, típicamente un lugar de reunión u organización fuera del hogar, donde los profesores instruyen, enseñan o entrenan –ya sea a niños y jóvenes– en conocimientos específicos o habilidades como el leer, el lenguaje, las matemáticas, y las artes, y supuestamente por muchas personas, y sólo de formas secundarias, filosofía, y moral. La educación es por lo tanto, lo que ocurre o se relaciona con un colegio.
Educación, generalmente significa la crianza e instrucción de los niños y jóvenes para iluminar su entendimiento, inculcar su filosófica, desarrollar su moral, formar sus modales, corregir sus temperamentos, darles conocimiento y entrenar sus habilidad como en el leer, el lenguaje, las matemáticas, y las artes, y que se adapten para ser útiles a sus familias, asociaciones y comunidades. La educación comprende toda la serie de instrucciones y disciplina que está destinada a llevar a cabo lo antes mencionado.
Gran parte de la opinión pública tiende a pensar que los colegios institucionales, especialmente los públicos, manejados por el estado, son sólo colegios de niños, pero en realidad, estos también los educan, siempre y en todo momento. Estos es, filósofos, sociólogos, e historiadores de la educación y planificadores de la educación, reconocen que toda la escolaridad es educación. Toda la educación es la enseñanza, entrenamiento y adoctrinamiento –para infundir con opiniones particulares, puntos de vista, principios– de niños y jóvenes. La impresión que muchos padres y el público tienen, y que muchos profesores de colegios públicos y defensores actuales, es que el colegio es principalmente o sólo es, acerca de instruir a los estudiantes en conocimiento y habilidades. Muchas personas piensan que los colegios públicos no enseñan a los niños de forma de valores sectarios y creencias, cosmovisiones, y cómo juzgar o evaluar las cosas de acuerdo a las presuposiciones filosóficas. Es decir, muchos en el público, creen que los colegios públicos son “neutrales” en temas de valores y de cosmovisión. Este tema explica mucho de la expansión del homeschooling al final del siglo 20 e inicios del siglo 21, en los Estados Unidos.
Una razón por la que muchos padres prefieren el término, educación basada en la casa más que el de homeschooling, es que reconocen que todas las formas de educación involucra a todos los estudiantes, siempre, en educación. Estos es, todos los estudiantes de colegios públicos, colegios privados, y los de educación en casa, están siendo desarrollados con respecto a sus conocimientos y habilidad, y mentalmente, moralmente y estéticamente, por vía de instrucción por sus profesores principales; es decir, los padres en el homeschooling, y otros como colegas y adultos fuera de la familia.
Los educadores en casa, tienen como propósito intencional, educar a sus niños y reconocer fácilmente que ellos, lo están haciendo. Por lo tanto, la educación ocurre en todos los entornos de la escolaridad, ya sea colegio público, colegio privado o escuela en el hogar. El reconocimiento de la función educacional de todas las formas de educación, es en el centro del movimiento moderno de la escuela en el hogar, y su base inseparable en la fe.
En conclusión, homeschooling es una realidad y es reconocida por aquellos en la comunidad que educa en el hogar como una forma extensa de educación. Homeschooling es liderada por los padres, se hace en el hogar, es privada, no está financiada por los impuestos (en general; en los Estados Unidos no está financiada con los impuestos; ver nota),1 disponible al público en que no está legalmente prohibida en muchas (si no en la mayoría) de las naciones, y se está volviendo popular.
Referencias
  • Ball, William Bentley. Mere creatures of the state?: Education, religion, and the courts, a view from the courtroom. Notre Dame, IN: Crisis Books, 1994.
  • Blamires, Harry. (1963). The Christian mind: How should a Christian think? Ann Arbor: Servant Books, 3-4.
  • Blumenfeld, Samuel L. N.E.A.: Trojan horse in American education. Boise, ID: The Paradigm Company, 1984.
  • Carper, James C., and Thomas C. Hunt. The dissenting tradition in American education. New York, NY: Peter Lang Publishing, Inc., 2007.
  • Christian Liberty Academy Satellite Schools. What Is CLASS? Retrieved 2/54/2008 from http://www.homeschools.org/whatIsCLASS/index.html, 2008.
  • Clark, Gordon H. “The Reformed Faith and the Westminster Confession.” The Trinity Review (May-June 2009): 1-6.
  • Cremin, Lawrence A. American education: The colonial experience, 1607-1783. New York, NY: Harper & Row, Publishers, 1970.
  • Cremin, Lawrence A. The transformation of the school: Progressivism in American education, 1876-1957. New York, NY: Vintage Books, a division of Random House, 1961.
  • Edgar, William. “The passing of R. J. Rushdoony.”  First Things (August/September 2001): 24-25.
  • Glenn, Charles L. The myth of the common school. Amherst, MA: University of Massachusetts, 1988.
  • Gordon, Edward E., and Elaine H. Gordon. Centuries of tutoring: A history of alternative education in America and Western Europe. Lanham, MD: University Press of America, 1990.
  • Harris, Gregg. The Christian home school. Brentwood, TN: Wolgemuth and Hyatt, Publishers, Inc., 1988.
  • Klicka, Christopher J. The right choice: The incredible failure of public education and the rising hope of home schooling. Gresham, OR: Noble Publishing Associates, 1992.
  • Lines, Patricia M. Estimating the home schooled population (working paper OR 91-537). Washington DC: Office of Educational Research and Improvement, U.S. Department of Education, October 1991.
  • Ray, Brian D. (2015, January 6). Facts on homeschooling. Retrieved March 13, 2015 http://www.nheri.org/research/research-facts-on-homeschooling.html.
  • Ray, Brian D. Worldwide guide to homeschooling. Nashville, TN: Broadman & Holman, 2005.
  • Rushdoony, Rousas J. The messianic character of American education. Nutley, NJ: Craig Press, 1963.
  • Schaeffer, Francis A. A Christian manifesto. rev. ed. Westchester, IL: Crossway Books, 1982.
  • Schlafly, Phyllis, ed. Child abuse in the classroom. Alton, IL: Pere Marquette Press, 1984.
  • Tyack, David B. The One Best System: A history of American urban education. Cambridge, MA: Harvard University Press, 1974.
  • United States Department of Education. Digest of education statistics, 2009. Washington, DC: National Center for Education Statistics, 2010.
  • Vinoskis, Maris A. (1995). Education, society, and economic opportunity: A historical perspective on persistent issues. Chelsea, MI: BookCrafters Inc., pages 14-15.
  • Vitz, Paul C. Religion and traditional values in public school textbooks: An empirical study. Washington, DC: National Institute of Education, 1985.


Este artículo también está disponible en: Inglés
  • 1. Un artículo completo será dedicado a la financiación por medio de los impuestos, a la educación basada en el hogar. Este es, más bien, un tema complicado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si hay algo en especifico que esta buscando pero no lo encuentras aqui por favor escribenos al homeschoolconsagrado@gmail.com para poder averiguar mas al respecto y entregarte lo que estas buscando :D